Mantenimiento rutinario
El mantenimiento rutinario comprende las actividades permanentes orientadas a conservar la vía en condiciones óptimas de operación. Incluye inspecciones continuas del corredor, limpieza de la calzada y zonas laterales, mantenimiento de cunetas y drenajes, rocería, así como la conservación de la señalización vertical y horizontal. Estas acciones permiten prevenir el deterioro de la infraestructura y garantizar la seguridad y comodidad de los usuarios.
Mantenimiento periódico y correctivo
El mantenimiento periódico y correctivo está enfocado en intervenir daños o desgastes que se presentan en la infraestructura vial con el paso del tiempo. Dentro de estas actividades se encuentran el sellado de fisuras, bacheo, parcheo, reposición de carpeta asfáltica y rehabilitación de pavimentos. Su objetivo es recuperar las condiciones funcionales de la vía y prolongar su vida útil, evitando afectaciones mayores en la movilidad.
Atención de emergencias y monitoreo continuo del corredor
Esta línea de acción contempla el seguimiento permanente del estado de la vía y la atención oportuna de eventos que puedan afectar su operación, como deslizamientos, caída de material, inundaciones o pérdida de banca. Incluye la activación de protocolos de emergencia, la señalización preventiva y la coordinación de intervenciones inmediatas, garantizando una respuesta ágil que prioriza la seguridad de los usuarios y la continuidad del servicio.